Pablo Hermoso de Mendoza regresa a una de las plazas que más le aplauden, si eso aún es posible para un revolucionario histórico del toreo a caballo como es el Navarro.
El sábado 13 de febrero luego de cuatro años de haber estado en Autlán de Navarro, regresa un consentido. Es considerado el mejor rejoneador del mundo gracias a los triunfos obtenidos a lo largo de su trayectoria, especialmente en la Monumental Plaza México, en Sevilla y Madrid.
El oriundo de Estella, provincia de Navarra, España, está a punto de cumplir 44 años de edad. Desde niño compartió con su padre el profundo gusto por el mundo de los caballos. Era un chiquillo alegre y travieso que al terminar sus clases de inmediato se dirigía a casa para realizar su mayor gusto: montar un caballo pony.
Una retransmisión en televisión de una corrida de rejones cuyo cartel estaba integrado por Manuel Vidrié, Alvaro Domecq hijo y Joao Moura le impactó profundamente que terminado el festejo quedó fija en su mente una sola idea: ser torero a caballo. Para Pablo fue un camino largo y pesado. Provenía de una zona escasamente relacionada con el toreo a caballo y tenía la limitación económica; elemento a tomarse muy en cuenta dentro de una profesión que por naturaleza y tradición siempre involucraba gastos considerables.
Pablo Hermoso de Mendoza debutó como rejoneador en 1983 en el tentadero de “Virgen de Cueva”, en la localidad Navarra de Viana, contando con un solo caballo, “Cafetero” y enfrentando a una vaca vieja y ya retentada procedente de la ganadería de Don Antonio Pérez de San Fernando. La alternativa fue en otra plaza navarra, la de Tafalla, el 18 de agosto de 1989, teniendo como padrino de su doctorado al maestro Manuel Vidrié, y en presencia de los testigos Curro Bedoya y Antonio Correas. El toro del acontecimiento se llamó “Pardillo”, perteneciente a la ganadería navarra de Don Cesar Moreno. Ese día salió en hombros de la plaza.
El 25 de abril de 1999, cristalizó el sueño de cualquier torero: salir a hombros por la Puerta del Príncipe de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, después de haber cortado un rabo como justa premiación a una lidia extraordinaria y prodigiosa que hizo cimbrar hasta el más recóndito cimiento de la plaza y de la afición hispalense.
Uno de sus sueños era actuar en México, país que siempre le apasionó, especialmente por la riqueza de su tradición ecuestre en el marco de la charrería. Este sueño lo alcanzó el 14 de noviembre de 1999, cortó dos orejas, salió a hombros y provocó un revuelo inimaginable entre la afición mexicana.
Parte fundamental para el rejoneador son sus caballos, tiene dieciocho activos. Recientemente ha destacado “Pirata”, un caballo lusitano cruzado con cuarto de milla que trabaja en el tercer tercio; ha llamado la atención por su valor y cualidades toreras. Pablo lo preparó para el rejón final. Pirata cubrió la vacante que dejó Samarta, el caballo valiente que mordía a los toros.
Hermoso dedica muchas horas a la doma y preparación de sus caballos. Entre la mejores monturas del estellés destaca Chenel, Curro, Silveti e Ícaro. También caballos veteranos como Fusilero, Estella , Chabola y Nativo.




México es uno de los pocos países donde las corridas de toros aún son permitidas. En ellas, el público aplaude mientras animales sensibles son provocados, lesionados y masacrados. Veterinarios, zoólogos y los mismos ex-toreros están de acuerdo en que los toros son sometidos a estrés y sufrimiento innecesario tanto dentro como fuera del ruedo.
Las corridas de toros y otras muestras públicas de crueldad hacia los animales como entretenimiento envilecen a la sociedad,
hoow que buen torero este pablo he.. felicidades alos organizadores